Calle Real, 61, 23400 Úbeda, Jaén

Casa “Sinagoga de Salomón”

Es la única Sinagoga documentada en Úbeda y una de las pocas de toda la Península. Seguramente es la única que aparece en un extenso pergamino de mediados del siglo XIV titulado “Sinagoga de Salomón”, que hace referencia al rey judío más célebre de la antigüedad, siendo el único admirado por el catolicismo y reverenciado por el Islam y el Judaísmo. Este templo se situaba en el callejón de Santa María, junto con la casa del rabino, la panadería y la carnicería kosher. En la actualidad perdura una casa del siglo XIV con la Estrella de David en su portada. En el pergamino de piel de cordero que custodia el propietario actual -citado por Salazar y Castro- podemos leer varios nombres de los hebreos de Úbeda, junto con la denominación de esta casa de oración del Alcázar, que lindaba con la Mezquita Principal, actualmente Colegiata de Santa María.

La casa museo expone una gran colección de piezas judías y mobiliario sinagogal adquirido en el norte de África, principal lugar de destino de los judíos exiliados tras la expulsión decretada en el Edicto de Granada (1492) por los reyes católicos.

La vivienda está estructurada a la manera de las antiguas casas judías. En la planta baja encontramos el “Sillón del Profeta Elías” para la circuncisión. El original, de estilo gótico, se conserva en el museo Alfabia de Mallorca. El Mikveh – מקווה- o baño ritual, aparece representado por una bañera de cerámica vidriada procedente del barrio de los alfareros de Úbeda y un lavabo de época califal. Cerca del oratorio hay una Guenizá, utilizada para dejar los manuscritos y material sagrado que quedaban en desuso, evitándose así que cualquier escrito con el nombre divino fuera profanado. En el Cairo se encontró en el siglo XIX una Guenizá con muchos manuscritos de la Edad Media.

El oratorio está dividido en dos plantas, la planta baja para hombres y la alta para mujeres. En la cabecera de la sala esta el Hejal (היכל‎) para los pergaminos de la Torá y un parojet de color púrpura, evocando a la flor de lis, símbolo de la pureza de la mujer judía y está relacionada con la Casa de David. Hay otro Parojet muy similar al de la Sinagoga del Tránsito de Toledo. Éste es de color rojizo y su bordado dorado representa las tablas de la ley, la Menorah y escritura hebrea junto con más símbolos sagrados. Se exponen también fundas antiguas de Torá de terciopelo y bordados.

En la primera planta se ha reconstruido una escuela talmúdica. Entre sus piezas hay un baúl de piel de la época de los reyes católicos con dos Estrellas de David que, sorprendentemente, han perdurado pese a la estricta vigilancia de la Inquisición. Su interior alberga un trozo de una Torà sefardí de piel de gacela. También hay un banco de nogal de taracea con incrustaciones de marfil representando múltiples estrellas de David y la Menoráh. Además, se expone Hanukías, Meguilat Esther y una biblioteca hebraica. En su techo se ha policromado ilustraciones de los libros del saber del Alfonso X el Sabio, escritos y miniados por los judíos de la corte.

En la cámara alta se ha recompuesto la morada de una familia hebrea norteafricana con decenas de piezas judías antiguas, procedentes de los países islámicos tanto del Magreb como de Oriente. Las cortes de los emires se servían de hebreos para la administración, chambelanes encargado de la emisión de la moneda, almojarifes, médicos, boticarios, diplomáticos, copando tales puestos hasta mediados del siglo XX.