Calle Real, 61, 23400 Úbeda, Jaén

Palacio Vázquez de Molina S.XVI

Declarado Monumento Nacional en 1931, su promotor fue Juan Vázquez de Molina, sobrino del poderosísimo secretario para los asuntos de Castilla, Francisco de los Cobos. Éste sucedió a su tío en el cargo de secretario de Estado para los monarcas Carlos V y Felipe II. El palacio fue construido a mediados del s.XVI por el arquitecto renacentista Andrés de Vandelvira. Participaron en su construcción los canteros locales Miguel Calvyde, Antón Sánchez, Alonso Fernández y el rejero Francisco LópezEs extraño que un arquitecto le de la misma importancia a una construcción de carácter civil que a una de carácter religioso. Con la construcción de este palacio, Andrés de Vandelvira realiza su obra culmen en arquitectura civil, representando la madurez del artista. La planta y el alzado de la fachada está Influenciado por el modelo de “casa romana” de la edición latina de Vitrubio publicada por Fra Giocondo de Verona en 1511. Es uno de los palacios renacentistas más bellos de España y uno de los que mejor sigue el principio de la euritmia planteado por el arquitecto romano, que propugna la buena disposición de las diferentes partes de un edificio en cuanto a proporción, armonía y simetría.

Las fachadas están ordenadas horizontalmente en tres cuerpos, con distintos órdenes arquitectónicos, corintio para el primero, jónico para el segundo y en el último, cariátides junto con telamones, a modo de tenantes llevando los escudos de los Molina, Mendoza, Vázquez, Cobos, Manuel y Quiñones. Es curioso que en la fachada invierta el orden habitual de dórico, jónico y corintio. Además, utiliza la figura humana de gran tamaño en el último cuerpo, se cree que influenciado por el escultor de origen francés Esteban Jamete, posiblemente talladas por él. Verticalmente se divide en siete calles de distinta anchura apenas perceptible para lograr un aspecto de solidez. Los vanos son diferentes en los tres cuerpos: ventanas con forja y festones en el primero, balcones con frontón triangular en el segundo y en el tercero ojos de buey ovalados, influencia de Machuca y su Palacio de Carlos V. Una volada cornisa remata el edificio y, en las esquinas hay dos torrecillas que se cree que fueron añadidas para hacer de contrapeso, lo que le da un carácter muy elegante. Aquí Vandelvira se inspiró en los templetes clásicos de columnas aisladas coronados por pequeñas cupulitas- tholoi-.
En el centro se ubica la portada que casi no tiene protagonismo en el conjunto, algo inusual en los palacios españoles. Está formada por un gran vano adintelado rematado con frontón triangular y, sobre éste, el escudo con las armas de Molina, Mendoza, Cobos y Carrillo.Por la portada principal accedemos al zaguán, utilizado posteriormente como capilla del convento Madre de Dios de las Cadenas, compuesto por una única nave cubierta por una bóveda de cañón rebajada. Hay restos del coro y un emblema pintado con las armas de la Orden de los Dominicos.

Este palacio posee un patio magnífico que se asemeja al del Hospital de Santiago, inspirados ambos en el patio de la Casa de las Torres. El patio lo componen dos cuerpos de arquerías con cinco arcos en cada uno de los lados del cuadrado. La influencia del arte nazarita se ve en las columnas de mármol de Génova, con capiteles corintios de talla excelente.

En las claves de las arquivoltas aparecen elegantes ménsulas y en las enjutas escudos de la familia. Algo inusual es la utilización de bóvedas de arista en el cuerpo inferior de inspiración florentina. Este tipo de patio no suele llevar galerías abovedadas, porque el empuje resulta difícil de absorber con soportes tan esbeltos. Se suelen cubrir con solería horizontal de madera, que no produce empujes y sólo cargas verticales. Otro aspecto de evocación florentina está presente en la pared del fondo, donde destaca la línea de arranque por unos arcos moldados que reflejan los de la propia arquería y que descansan en una imposta horizontal que corre en derredor de todo el patio, destacando por su color en contraste con el paramento y las bóvedas blancas. En los rincones, Vandelvira utiliza sus predilectas bóvedas vaídas, sin decoración alguna.

Destaca también la antigua sala capitular del convento que conserva unos frescos alusivos a la Orden de Santo Domingo y la lucha de la Iglesia Católica contra la Herejía. Están datados en 1595 y atribuidos al pintor Pedro de Medina, con la posible colaboración de su hijo Juan Esteban de Medina. En el ático se encuentra el archivo histórico de la ciudad, con una impresionante armadura de par y nudillo.

La fachada norte, de mediados del s. XX, limita con la actual plaza del ayuntamiento, que fue el jardín del palacio y posteriormente el huerto del convento.
Juan Vázquez de Molina murió sin descendencia en 1570. Cedió una parte del palacio a la congregación Madre de Dios de las Cadenas y otra a Juan Vázquez de Salazar y Molina, ministro del rey don Felipe II. Tras su desamortización fue habilitado como Consistorio municipal en 1873.