Calle Real, 61, 23400 Úbeda, Jaén

Palacio del Deán Ortega S.XVI

Este palacio renacentista de mediados del s. XVI está situado en la Plaza Juan Vázquez de Molina, a la izquierda de la Sacra Capilla del Salvador del Mundo. Su autor es Andrés de Vandelvira aunque las directrices las dio el arquitecto real Luis de la Vega. Participaron en la obra el carpintero Diego de Ocón, que labró las ventanas de la fachada, puertas interiores y cubierta de los corredores, así como los canteros Martín de Mendiola y Pero Jorge. Es más sencillo que el de Vázquez de Molina. Su fundador fue Fernando Ortega y Salido, antiguo deán de la catedral de Málaga, Chantre de la Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares y capellán mayor de la Sacra Capilla del Salvador, de la que también supervisó las obras y actuó como su promotor ideológico.La fachada principal está orientada hacia el sur destacando el color dorado de los sillares de arenisca. Tiene un carácter muy horizontal y está dividida en dos cuerpos. Un zócalo recorre el primer cuerpo, en el resaltan algunas argollas y pequeños vanos rectangulares con rejas. En el mismo hay seis vanos adintelados con rejas de forja y rematadas con frontones triangulares con espejo. El segundo cuerpo tiene seis balcones, rematados con moldura rectangular que recuerda a talla baguette del diamante y frontón curvo.

Los balcones esquinados con columna de mármol, un recurso muy utilizado por Andrés de Vandelvira, permitía ser un mirador a las dos calles. La cornisa está formada por una clásica moldura de ovas.La portada destaca en la fachada, formada por un vano adintelado flanqueado por columnas toscanas sobre pedestales que sujetan un friso muy clásico de triglifos y metopas, sobre él dos ángeles llevan el escudo del marqués del Donadío. Remata este friso un pequeño frontón con una laudatoria en honor a la Virgen. Tras la portada, una escalinata da acceso al patio que articula el interior del palacio con galerías de arcos de medio punto apeados en finas columnas de mármol blanco con collar nazarita, las más finas de todos los patios de Úbeda, y espejos en las enjutas.

En el 1930 pasó a ser Parador de Turismo, uno de los más antiguos de España.