Calle Real, 61, 23400 Úbeda, Jaén

Francisco de los Cobos nació en Úbeda alrededor del 1477, hijo de Diego de los Cobos que había participado en la Guerra de Granada y su madre Catalina de Molina, de familia noble de no alta hidalguía. La carrera de Francisco de los Cobos se debió al casamiento de su tía con un contador y secretario de Isabel La Católica, Diego Vela Allide.

Después pasó al servicio de un almojarife mayor Zafra, también al servicio de Isabel ocupando el puesto de escribano de cámara y público. En 1508 otro judío, secretario y escribano, Conchillos, le otorga el cargo de Contador Mayor de Granada. De manera que ya tenemos a nuestro Cobos como delegado de hacienda del reino morisco, dónde aprendió a manejar el oro de los vencidos, en otros tiempos opulentos moros y judíos andalusíes.

 

En 1517 fue nombrado secretario imperial y en 1518 secretario de Indias. Desde ese momento todo el campo fue de este escribano. Obtiene el ubetense la concesión de minas de oro y plata, junto a los derechos sobre todo el oro americano con destino a España. Oro y plata que los acuñadores “judíos” de Cobos fundían y resellaban en origen.

Bajo el cobijo del “gran Chamberlan Chievres” en la corte de Flandes, Cobos aumentó sus ingresos notablemente. Los 75.000 maravedíes que Cisnero le pagaba en España se cuadruplicaron al servicio del joven Carlos, cuya corte fue descrita como la “Sinagoga” Flamenca por el embajador (espía) que del astuto Cisneros.

“Las Casas de Sástago y Camarasa también están infamadas…” comienza el cardenal Mendoza en su Memorial al Rey Felipe II. (MTNE, p .174) por ser ambas “…descendientes de Beltrán Coscán (Oscán, Coscón, Cascón) que en cierto libro de genealogías (de Gonzalo Díaz) que está en la Inquisición de Zaragoza, se dice que fue judío y se llamó Gascón, el cual fue trapero ( extranjero) muy rico y consta por su testamento”. Los paréntesis no son del cardenal, sino de los citados profesores de Universidad, que han ampliado los textos del prelado.

En realidad, el considerar a los traperos como extranjeros se debía a que éstos eran ricos mercaderes en ropas, sedas y terciopelos, joyas y otras mercancías de valor como las pieles. Además, eran grandes viajeros procedentes de otros países.

El cardenal y arzobispo de Burgos terminará su amplia documentación, manifestando que en el reino de Navara la mayor parte de los nobles proceden de Mosén Díaz, llamado Juan Días de Aux, Azau “judío confeso”; muchos de sus descendientes aparecen en las informaciones hechas por sí mismos, por lo cual se elaboraban a su gusto, ocultando su pasado judaíco.

Don Francisco de los Cobos, Comendador Mayor de León y Señor de Sabiote, fue Secretario de Estado de Carlos V y un importante consejero para asuntos económicos. Casó con doña María de Mendoza, hija de Juan Hurtado de Mendoza y de doña María Sarmiento, hija del Conde de Ribadavia. El Emperador Carlos V otorgó a su hijo Diego de los Cobos y Mendoza el título de Marqués de Camarasa.