Calle Real, 61, 23400 Úbeda, Jaén

Casa Solar de los Granadas Venegas

Investigaciones recientes y el escudo de las cinco granadas han desvelado la identidad del fundador de esta casa: Cidi YAHYA Al- Nayar descendiente directo de Obadah, uno de los compañeros del Profeta. Esta estirpe se estableció en los reinos de Toledo, Zaragoza, Lérida y Murcia, entre otros, llegando a asociarse en la paz y en la contienda con otro Cidi, El Campeador. Uno de los príncipes de esta saga, Aben Hud se proclamó príncipe de los creyentes, AMIR –AL Mucminín, en Ugíjar; tras arrebatar Córdoba, Sevilla y Jaén a los almohades.

Pasados dos siglos y medio, serán las tropas del príncipe Judah al Nayar y sobre todo las labores diplomáticas de Cid Yahya, quienes abran a Fernando y a Isabel las puertas de las plazas y castillos andalusíes. Cuando se casa con su prima Myriam Venegas, hija del gran visir Abu Abdallah, hermano de Muley Hacén y tío de Boabdil, la acrisolada sangre hebrea de uno y otro vienen a reforzarse. Esta Myriam descendía de la saga Ben- Egas o Megas, cuyo miembro más notable fue el rabino Megas que tuvo como pupilo al progenitor de Maimonides. Ambos se convirtieron al cristianismo, siendo conocidos como Pedro Granada y María Venegas.

Esta casona palaciega conserva muros con frescos mozárabes del siglo XIII. Por su carácter orientalizante son únicos en nuestra península. Presentan la lucha del león que muerde a la pantera, simbolizando la lucha entre el bien y el mal, las aves del paraíso y la evocación al pecado original. En este espacio hay una mezcla de las tres culturas con una Menorah, baúles mudéjares y una pileta mozárabe con semejanzas a la trilingüe de la Sinagoga del Tránsito.

Hay distintas estancias ambientadas en el siglo XVI, como el salón del homenaje donde se exponen numerosas piezas de taracea, bargueños del siglo XV y puertas policromadas. La capilla posee todos sus elementos, destacando un cristo del siglo XV, un silloncillo que sirvió de custodia dorada y la reproducción del sitial de Tahul. Así mismo, el comedor-cocina exhibe toda clase de enseres y el taller de alquimia posee un alambique de cobre.

Una de las dos bodegas tiene una bóveda angular considerada de las más antiguas de la ciudad. El salón del homenaje en la planta superior, atesora mobiliario del siglo XVI que incluye un magnífico artesonado, papeleras, un bargueño de plata repujada y una colección de libros. Los Granada Venegas aumentaron sus colecciones con vistosos muebles y piezas orientales al llegar los siglos XVIII y XIX. También posee un patio de oficios, con la herrería, la carpintería, la alfarería y la cantería y todos los enseres necesarios, además de la guarnicionería con un coche de caballos del siglo XIX.

En cuanto a la denominación de la casa, esta titularidad se conoce desde hace unos años, tras el descubrimiento de haber sido casa solar de esta poderosa estirpe formada por judíos ya islamizados desde los tiempos del Profeta de Allah que, en su triunfal marcha desde Arabia, desembocaron en la Península Ibérica de la mano de los hebreos hispanos, arrojados por los visigodos.